MEMORIAS ALPINAS
POSTALES
Amigo mío, este día se ha convertido para mí en un sufrir incesante y hoy con lágrimas en mis ojos te digo que tengo presente aquel eterno y desgarrador 2 de octubre del 68, cuando éramos solo unos jóvenes, luchando contra la injusticia y el horror. No merecíamos… no merecías cada golpe que te dieron. Solo luchabas por tus derechos… por nuestros derechos. Esta imagen no sale de mi mente y más aún cuando es la única que tengo para recordarte. Me torturo a mí mismo de no haber podido hacer algo más. Siento impotencia, al saber que no estás. Tu dolor fue y sigue siendo mi dolor. Hermano de bandera, de sangre, de vida y combate, juro no olvidarte. La violencia cruel y despiadada te arrebató de este mundo, pero hoy te digo que tu sangre derramada no será negociada. Espero que allá donde estés me recuerdes como yo a ti. En mi memoria por siempre.
Isabela B.
¡Hola mamá! Soy yo, Miguel. Te escribo desde Alemania. Lo siento por no haber decidido verte apenas salido de la prisión.! ¡Sí! mi querida mamá, tu hijo ha sido aprisionado por la policía ese día. Voy a contarte todo lo que vi en está pequeña tarjeta postal. Durante nuestra protesta yo tenía que sostener nuestra bandera en la plaza de las tres culturas cuando unos tanques y militares armados llegaron con luces verdes y rojas que vinieron del cielo. Quebraron el brazo de Pedro que estaba sosteniendo conmigo la bandera. Le masacraron y asesinaron los perros de manera bestial, maléfica y malvada, como si fuera una muñeca, un juego ya desprovisto de vida. Quemaron nuestros autobuses y nos tocaron y nos torturaron. Hoy no tengo el coraje para verte, parte de mi rostro fue desfigurado. La idea de ver tus lágrimas me asfixia.
¡Qué horror! ¡Qué injusticia!
La memoria no puede olvidar este 2 de octubre, mamá. Nos rodearon de tanques, dispararon sin piedad —¡ algunos eran jóvenes como nosotros!—, la plaza se llenó de sangre y de gritos. Solo protestabamos por justicia… pero con un acto cobarde mutilaron nuestros sueños. Quieren mentir pero yo lo vi. Yo lo viví. Nunca se podría engañar al dolor ni desaparecer el horror que sufrimos. Nunca puedo borrarlo de mi memoria.
1. Caricias dolorosas - Ester Gómez Mallol
Nunca he tenido miedo a la muerte
hasta que la vi.
La vi en los ojos de aquel soldado dispuesto a matar,
dispuesto a matar a un niño.
No quise morir antes de haber vivido.
Mis lágrimas rebelaban lo que callaba en silencio.
La vi en los ojos de aquel soldado,
frío y despiadado, como ella.
Su mano me acarició la mejilla,
su doloroso tacto no pudo hacerme desaparecer.
La vi en los ojos de aquel soldado,
eran amigos, aliados contra mí.
Pero algo falló, algo la desvió en su camino,
quedando ese momento, grabado en mi memoria.
John Sebastián Castrillón Correa
Una más que quiebra el silencio tocando a la puerta.
La delata un pañuelo ceñido a la cabeza.
Viejos recortes de periódico.
Documentos con fechas.
Nadie se lo dice.
Silencio.
Dice entre lágrimas buscar a su hijo.
Habla de visiones nocturnas.
De grandes mentiras.
De arrebatos.
De miedo.
Silencio.
Madre,
Tus sueños
Son todos ciertos.
El ángel que buscas
Reposa en fríos brazos ajenos.
Madre,
Te mintieron.
Nadie lloró tu llanto.
A nadie importó tu quebranto.
Limpia tus lágrimas e intenta vivir.
Pero tú no olvidas. No lo harías.
El Leteo no es tu fuente.
Para ti no hay nepente.
Para ti no hay cura.
Ni olvido.
Ni hijo.
3. El silencio es dolor
Laura Galasso
No nos callaremos
Por mucho que nos mientan y nos maten
Por mucho que nuestra sangre, todavía caliente,
fluya en esta plaza, como
una lágrima, todavía caliente,
fluye de los ojos de los ojos de una madre,
no nos callaremos.
No buscamos venganza,
No buscamos aún más violencia,
Por mucho que nos manipulen,
engañen,
repriman...
Por mucho que nos hagan
desaparecer
Solamente buscamos
justicia.
4. A ellas
Mariama Gassama
Miedo dijeron, violencia nos dieron, al silencio nos redujeron
Hasta cuándo ? Contéstenme !!
No se puede huir, no se puede
Usaron el termino : « olvido », pero qué olvido ? Somos los que han estado olvidados
Cobardes fueron, sin vergüenza se pusieron
Esta dolorosa vida nos la han impuesto, sin ninguna hesitación
Mentir para dominarnos y luego matarnos
Desaparecidos fueron los que todavía estamos buscando
Olvidar es lo que tal vez deberíamos hacer, si queremos que en paz nuestras almas puedan irse
5.
Alice Vedovato
Son lágrimas las que caen
Sobre las mejillas de quién
En lo profundo de su memoria,
Sigue sin olvidar
Lo más doloroso es saber
Que quién mató y mintió
Vive en el silencio más ensordecedor
Su violencia queda marcada
Marcada en las frases cobardes
No pronunciadas pero pensadas
En una realidad despiadada
En la cual se sufre un frío agobiante
Miedo y muerte marcan la mente
De quien sigue sin abandonar
La esperanza que se logre finalmente
Aquella revancha para los que justicia no obtuvieron
6. El combate silencioso
Silencio de cobarde,
Memoria que sufre,
Muerte que no olvida.
Mienten las sombras frías,
Manipulan los recuerdos,
Desaparece la lágrima.
Violencia dolorosa,
Venganza olvidada,
Un miedo despiadado nos envuelve.
8. Ruidos en la oscuridad
Camille Rousseaux
Los sueños desaparecen por las noches
Caen en huecos de silencio
En el aire del alba, las voces cesan
Es que todo pasa muy banal
Al sol de la tarde canta una loca
La luz grita, deslumbrante
Esos llantos incomodan al silencio
9.
Anna Baret
No tengo miedo. No tengo miedo.
Me dejaron aquí solo en la célula fría.
Mi mama siempre, siempre me dijo
“No tengas miedo hijo, ni siquiera de la muerte”
Estará paseando por la Plaza de Mayo, probablemente
Llevando quizás su pañuelo blanco
Llevo aquí cuatro horas, conteniendo mis lágrimas
No soy un cobarde, no me pueden manipular
No olvidaré nada, nunca me voy a callar
Miedo no tengo, miedo no conozco
Pero aquí sin mi mamá, en la célula fría
Un miedo sí que tengo, al ser olvidado.
10. Tierra Eterna
Pauline Ryckelynck
Mexicana hermosa, bandera divina,
Tu sangre sagrada la quisieron agotar.
El horror perverso de la mano malvada,
Con tu protesta bestial lo va a quebrar.
11.
Marine Taillander
Nos hacen desaparecer,
Silencio, silencio
en Argentina, el miedo ha invadido el corazón
de cada ciudadano sin razón
la patria ha vivido un tiempo frio y doloroso .
La paz ha huido del argentino
para dar sitio a la violencia
lo que provocó la muerte de mucha gente
matada inocentemente en la calle.
En cada cabeza
las huellas de los hechos existen en cada memoria
es imposible olvidar este duro pasado
sin ley ni justicia para el pueblo.
Mientras el tiempo pasa
la historia de los eventos queda
dolor de la población aumenta
porque nace siempre una nueva generación.
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